Se busca superhéroe IV

Ha llegado el momento de saberlo. Hemos encontrado al superhéroe que Aragón necesita. No ha sido fácil.  Tras cuatro semanas de búsqueda, ríos de tinta y emociones difíciles de contener, por fin tenemos un nombre. Al final, el destino y los elementos naturales han tomado la palabra. El nuevo superhéroe tendrá que enfrentarse a muchos peligros y defender el nombre de nuestra tierra en todos los rincones del mundo. El proceso de selección deja muy claro que Aragón es una tierra noble, con gente brillante, capaz de lo mejor. Los veinticinco candidatos han sido dignos. Alguno pertenece al mundo de la ficción, pero eso no le hace menos capaz. Los superhéroes están en el día a día, arrimando el hombro, lejos del oropel, sacando el brillo de lo cotidiano. Saben ser felices porque saben sufrir.  Los cinco finalistas han sido merecedores de conseguir el título oficial de superhéroe titular de Aragón, pero solo puede ser uno el que asuma esta gran responsabilidad. Así que, sin mayor dilación, anunciamos que el superhéroe aragonés se llama D. Agustín Martín y que a partir de ahora merecerá el tratamiento de “Increíble Súper Agustín”.  Su vida encarna los valores de un buen Aragonés. Expertos diseñadores de una tienda de plisados del Casco Antiguo trabajan ya en su traje y un grupo de viudas teje a mano su capa.  Los otros cuatro candidatos han brillado  y han dejado el listón muy alto. Deben estar atentos porque el mal acecha y tal vez llegue su momento. Enhorabuena a Adriana Abenia, Natalia Chicón, Cándido Lorés y David Giménez. Ellos representan lo mejor de esta tierra. Aragón ya tiene al superhéroe que necesita. Es el momento de dejar que el orden vaya imponiéndose poco a poco en nuestra querida Comunidad.

Se busca superhéroe III

Tras la convocatoria de plaza vacante para superhéroe aragonés del pasado día 16 de julio y la publicación del listado oficial de veinticinco seleccionados del pasado jueves, procedemos hoy a enunciar en qué consistirá la prueba definitiva para acceder a la plaza y ofrecemos también los nombres de los cinco elegidos.

a)      La prueba consiste en la resolución del siguiente caso práctico por escrito: “Usted se encuentra en el pico Gallinero, una de las zonas más altas del dominio esquiable aragonés. Tiene en sus manos una vieja bolsa de Galerías en cuyo interior se encuentra  el último huevo de quebrantahuesos del Pirineo.  Debe protegerlo para que el polluelo nazca. Para ello, debe llevarlo al Pabellón de España de la Expo de Zaragoza, donde  un grupo de emprendedores ha construido una incubadora específica. No dispone todavía de superpoderes. Sólo puede comer productos de la tierra. Debe navegar por el Ebro, utilizar un aeropuerto aragonés y una autovía. Un supervillano tratará de obstaculizarle. Lleva gafas con patillas de colorines. Es un consejero cualquiera del  Gobierno Catalán. Quiere que el Quebrantahuesos nazca en su territorio. Hará todo lo posible por evitar su empresa. Además de todo esto, durante toda la prueba, deberá tratar de poner en valor el patrimonio aragonés, vertebrar el territorio y realizar acciones multidisciplinares. Explique cómo lo haría”.

b)       Tras un riguroso proceso de selección, los cinco aspirantes a la plaza vacante de superhéroe aragonés son:  1. D. Agustín Martín. 2. D. Cándido Lorés. 3. Dª Adriana Abenia. 4. D. David Giménez.  5. Dª Natalia Chicón. Las cinco candidaturas reúnen el apoyo necesario de las redes sociales y de las fuerzas vivas de Aragón.  Suerte.

Se busca superhéroe II

Tras la convocatoria para plaza de superhéroe aragonés titular de la pasada semana en esta misma columna, se han recibido ciento setenta y dos candidaturas a proposición propia o a instancia de terceros. La baremación ha sido realizada por un comité de expertos de acuerdo a los puntos establecidos en la citada convocatoria. Esta es la lista de los que han pasado el corte y acceden al proceso de selección: 1) D. Emilio Gil: autor de blog de éxito.  Seriedad y eficacia. 2) D. Antón Castro: escritor. Gran corazón. Inmensa cultura.  3) D. Adriana Abenia: fuerte, ambiciosa y comunicativa.  4) D. Andoni Cedrún: fama, popularidad, pasión y cercanía. 5) Dª Irene Vallejo: columnista de Heraldo. Sabiduría, prudencia y dulzura. 6) D. Víctor Meneses: diseñador. Atrevido.  Capaz de todo. 7) D. Víctor Juan: culto, caballero y amante de su tierra. 8) D. Miguel Ángel Tirado: valiente, orgulloso y sabio. 9) D. Manuel Baile: mecenas. Atrevido. 10) D. Cándido Lorés: creativo, ambicioso, sincero. 11) Dª Ana Usieto: experta en manejo del secador. A la última. 12) D. Enrique Cebrían: jurista y poeta.  13) D. Ignacio Estaregui: entusiasta.  14) D. Silvia Sanjuan: solidaria y tenaz.  15) D. Pepe Cerdá: artista clarividente.  16) D. Jaime G. Machín: seductor, empresario. 17) D. Octavio Gómez: agitador y profesor.  18) D. David Giménez: editor, optimista y poeta. 19) D. Manolo Kabezabolo. Justiciero. 20) Hércules. Amplia experiencia. 21) D. Luis Larrodera: buena planta. Traje propio. 22) Alberto Calvo: experto en superhéroes. 23) D. Luis Alegre: amable, bien relacionado. 24) Dª Natalia Chicón: eficaz.  25) D. Agustín Martín: humanista.  Se abre el plazo de votación popular. Los resultados se publicarán en esta columna.

Se busca superhéroe

Oferta de empleo: Aragón necesita un superhéroe. Razón: esta columna. Requisitos: debe conocer la historia de Aragón con detalle. Ya que otros no lo hacen, tendrá que defender nuestra comunidad de los ataques de algún vecino molesto que, de vez en cuando, lanza mensajes equívocos y trata de robarnos el pasado. Se valorará una buena musculatura, lozanía, traje propio y carnet de conducir tipo B1. Se requieren conocimientos exhaustivos de jota. Se valorará saber bailarla, cantarla y hacer un buen picadillo. Importante para presentarse a la convocatoria: nivel medio de francés. Deberá reabrir pasos transfronterizos y acometer la obra de la Travesía Central del Pirineo. Se valorará tuneladora propia y destreza en su manejo. Imprescindible conocer el concepto de hectómetro cúbico y el Ebro con sus afluentes. Necesarias respuestas rápidas cuando se hable de trasvase. Deberá atender a toda la Comunidad Autónoma, con especial interés a las sucursales de Jaca y Salou. Deberá negarse a ser pregonero de las fiestas de cualquier localidad y no podrá mostrar predilección por ningún partido político. Es importante que esté atento al tráfico en las carreteras sin desdoblar. Capaz de parar un tranvía para evitar accidentes, hacer navegar un barco en un palmo de agua y echar una mano en la construcción de viviendas de protección oficial. Se alimentará de productos de la tierra. Tendrá un hueco en el palco de la Romareda y deberá viajara a Madrid a hablar con Agapito. Debe tener orgullo de ser aragonés, aunque no demasiado. Si canta alguna de Labordeta, mejor.  Contrato mercantil con muchas posibilidades de promoción. Exclusividad. No podrá trabajar en otras comunidades. Enviar curriculum y carta de presentación durante esta semana.

Ni mareas, ni derivas

 

Es muy probable que las ideas sigan moviendo el mundo. Habría que estudiarlo con calma. Tal vez, eso que llaman “el debate de las ideas” tenga una función concreta y alguien desde algún remoto sillón ande pensando por dónde debe ir el futuro de la humanidad. Mientras tanto, lo que funciona a pie de calle es el eslogan. Nos vuelve locos, tanto que profundizar en cualquier materia se convierte en muchas ocasiones en algo complicado. Afirmar en un foro público que te has leído una ley o que has estudiado el auto de determinado juez resulta pretencioso y hasta grosero. Los “estribillos arrojadizos” se imponen como moda limitadora y cortante. Intolerante, frentista, retrógrado, reaccionario son algunas de estas palabras que cortan el debate de raíz y mandan al afectado al limbo de los argumentos.

“Yes, we flan”. Sí, señor Obama, somos un flan llamativo, vibrante, efímero y tembloroso. Díganos ahora señor presidente de la información qué era aquello que podíamos conseguir entre todos. Da igual. Repitamos palabras y el contagio nos dará la razón. Si queremos quejarnos de algo, tendremos que constituirnos en marea de algún color concreto. Después, nos juntaremos y gritaremos “sí, se puede”, aunque no se pueda ni remotamente. Si queremos dinero, haremos crowfunding o un calendario en paños menores. Los que mandan seguirán tomando sus decisiones en sus despachos y nos echarán las migajas para que, intimidados por los focos y la falta de experiencia digamos “sí, chef” y bajemos la mirada como un perrillo travieso. Abusamos de la metáfora náutica, es cierto. Derivas, mareas, hojas de ruta son palabras habituales en nuestros debates. Propongo incorporar algunas más: motín, abordaje, grillete, lastre, balsa y víveres, por ejemplo. Seguro que nos lo pasaríamos mejor.

Publicada en Heraldo de Aragón en Junio de 2013.

Luz en casa de Melero

Hace unos años, mi amigo Enrique comenzó a mandarme unos mensajes que empezaban así: “luz en casa de Melero”. Este curioso título iba acompañado de divertidas reflexiones que le surgían en su vuelta a casa generalmente tras una noche de juerga. Mi amigo imaginaba donde vivía el bibliófilo José Luis Melero por algunas referencias extraídas de sus lecturas de autores aragoneses y siempre procuraba pasar por esa calle. Lo imaginaba leyendo y ordenando sus libros. Ha pasado el tiempo y, por fin, hemos ido a casa de Melero. No vivía donde mi amigo pensaba, pero era bastante cerca. Le hemos llevado unos dulces excelentes que elabora la madre de Enrique y que me han hecho quedar bien de rebote en más de una ocasión. La visita ha sido como un fogonazo para ambos. Hemos visto primeras ediciones de libros maravillosos, dedicatorias de maestros de la literatura, fotografías mágicas y curiosidades que solo un amante de los libros puede valorar. También hemos recordado que la lectura es un tesoro, que no conviene perder el tiempo con libros estúpidos y que no hay que dejarse avasallar por la tecnología porque trae consigo mucha morralla. A Melero le ha importado mucho menos nuestra pequeña literatura que nuestra bondad personal. Eso me ha hecho pensar. Nos ha dicho que, aunque los aragoneses seamos gente contenida y nos cueste mostrar el afecto, conviene tratar bien a los demás y sembrar el mundo de cariño. Según avanzaba la tarde, Melero me iba pareciendo un tipo cada vez más joven y más entrañable. Enrique Cebrián le ha dejado su nuevo libro “Estancia de investigación”, una pequeña joya recién editada en la que se cuenta esta visita mucho antes de suceder. Me he dado cuenta de que, en cierto modo, mi amigo tenía razón en sus mensajes: hay mucha luz en casa de Melero.

Voluntarios

El papel de los voluntarios del Ayuntamiento de Zaragoza empieza a ser más que curioso. Su labor altruista arrancó con la Expo 2008 donde a  cambio de su tiempo y su dedicación recibían un chaleco, unos pantalones pirata dantescos y unos zapatos naúticos de tres colores propios del empleado  más bajo de un crucero  de saldo.  Los jefes del Ayuntamiento vieron el filón en la buena disposición de este grupo de zaragozanos y sacaron tajada y de qué manera. Han estirado el fenómeno hasta hoy. Cada uno es muy libre de hacer con su tiempo lo que le venga en gana. Ahí no puedo meterme.  Pero, cuidado, sabemos cómo está la situación laboral en España y en nuestra ciudad en particular. Quizá, el consistorio zaragozano, que paga tarde y mal a sus proveedores y ocasiona con ello graves problemas financieros, debería preocuparse por el empleo de sus ciudadanos y no encomendar a los voluntarios labores que podrían hacer profesionales. Personalmente, he visto cómo se mandaba a grupos de voluntarios como carne de cañón a situaciones para las que no están cualificados: escudo humano en la llegada de la cabalgata de los Reyes Magos o vigilantes de museo en el Centro de Historias, por ejemplo. De los que predican en pareja con chaleco y estampitas las maravillas del tranvía mejor no hablamos. Habría que animar a alguno de los miembros del equipo de gobierno de nuestro Ayuntamiento a ponerse el chaleco de vez en cuando como hacen sus voluntarios. Por ejemplo, a la hora de asistir a los consejos de las sociedades municipales de las que forman parte y que les suponen dietas de más de mil euros al día en los casos más llamativos. Es triste que el concepto de servicio público esté tan denostado en nuestra ciudad y que lo que prime sea el apego al poder en el concepto más caciquil del término.