Maestros y profesaurios

por | 14 diciembre, 2010
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Hay profesores que se ganan el nombre de maestro y los hay que merecen el apelativo de profesaurio. El primero seduce, el segundo amenaza. Uno enseña, el otro castiga. El maestro cambia, crece, se renueva. El profesaurio se fotocopia año tras año y va perdiendo color. Observar la realidad de estos días me lleva con frecuencia a recordar a mi maestro don José María, una persona que me enseñó unas cuantas cosas, entre ellas, a pedir perdón. Además, me mostró claramente la idea de que transmitir un mensaje puede ser divertido y creativo y que no es obligatorio repetir lo que hacen los demás. La frase absurda o fuera de contexto, la pregunta al aire y el toque de humor eran algunas de las armas de mi maestro. Ahora lo entiendo. Don José María apelaba a la inteligencia y a la individualidad de cada uno con esas expresiones. Entre otras cosas, nos invitaba a dejar de estudiar y a marcharnos al Cabezo con unos ganchitos y una cantimplora a echar la tarde. También nos comparaba con ratoncitos pequeños, alegres y tiernos que acabarían convirtiéndose en sucias ratas.

Cuando llegué a la universidad, también me acordé de mi maestro cuando me encontré rodeado de quinientas personas copiando lo que un profesor dictaba para luego memorizarlo y volver a escribirlo en un papel el día del examen y dar así un paso más para tener un título. Entonces, decidí hacer caso a don José María y me marché al Cabezo. Así me fue. Pero no me engañaba: los que enseñan se llaman profesores y los que dictan tienen otro nombre.

Si Don José María me viera ahora consultando libros de historia para entender mejor los terribles años que sufrió España después de la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis pensaría “caramba, he triunfado”. Se equivocaría. Ya había triunfado antes.

Maestros y profesaurios. Publicada en Heraldo de Aragón el martes 14 de diciembre de 2010

19 pensamientos en “Maestros y profesaurios

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  3. Hans

    Te he visto brillante hoy, Saldaña. Muy brillante. Vivan los Maestros. Y, por cierto, no olvidéis utilizar siempre la mayúscula de respeto al referiros a ellos.

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    1. Bateman

      Mayuscula y “vuesa excelencia” ya que estamos, si para mostrar respeto a alguien hay que andar haciendo ese uso de las mayúsculas mal vamos.

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  4. Raul

    Genial. No se puede describir mejor lo que pasa en las facultades públicas y provadas de España, un profesor que se ayuda de sus PowerPoint está muy bien, sin embargo, un profesor que dicta su PowerPoint no deja de ser un pringado más.

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  6. Manuel

    Tienes razón Juan. ¡ Que paciencia, que esmero, cuanta dedicación !
    Actualmente es profesor de mis hijos y es él quien se merece un 10.

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  7. La_Güestia

    Yo creo que todos los que nos enfocamos por las humanidades creo que tuvimos un profesor o varios que nos inculcaron ese espíritu, también conozco gente de ciencias que disfrutan realmente de lo que hacen, y en muchos casos coinciden en recordar a un maestro con cariño. Yo tuve esa suerte, y el deseo de algún día lograr lo mismo. Me has hecho recordar con una sonrisa esas personas.
    un saludo

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  8. Joan

    Es la primera vez que entro en este blog, pero realmente me ha impresionado/gustado este escrito. Cuanta cantidad de profesores se dedican solo a decir A o B y despues que pocos hay que se dedican en cuerpo y alma en insertar ese germen que puede cambiar algo, crear una chispa en un enano y hacerle ver las cosas de otra manera cuando sea mayor. Pero digo yo que para eso también hay que valer.

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  10. juanluis

    Gracias por vuestros comentarios tan amables.
    A Alberto: El Cabezo Buenavista es el sitio en el que está el Batallador, en el parque Grande de Zaragoza.
    Don José María existe y sigue ejerciendo, pero el artículo sirve para hablar de los buenos maestros.
    Gracias!!!!

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  11. Muy bueno

    Buenas
    Me ha encantado tu artículo. Me ha producido “morriña” de mis años de colegio e instituto con sus respectivos Maestros y profesaurios.
    Me acuerdo de profesores como el de Latín (con mas pinta de albañil ya que siempre tenía el culo al aire) o “la nueva” de matemáticas, profesora de primer año, llorando en clase porque nadie la hacía caso. O los de la facultad, de los que no me acuerdo ni como se llamaban. Estos no te marcan nunca. Eso es la Universidad señores, uno dictando, 300 copiando y al profesor no lo conocen nada mas que los pelotas.

    Pero también hubo personas con don, don para hacerte pensar, para criticarte, para debatir, para exigirte lo exigible y despues reconocertelo. Profesores que han sido mas importantes que nuestros padres y que siempre se llevaran en el corazón.
    Don Antonio, Don Pedro (los profesores antes eran don y doña normalmente), Luis el de filosofía (el mejor profesor que he tenido) o Mari Fe que hacia que la mitocondría y los hematocritos fueran divertidos.
    Siempre me acordaré de ellos. Un Abrazo.
    Un saludo.

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  12. Morulo - Ulo

    Don Jose Maria molaba cuando se encabritaba y nos llamaba hijos de Santanas….. o cuando cogia el pomo de las puertas como si fuera una moto….. me siento identificado contigo Juan, nadie consiguio q estudiara historia, y ahora leo historia economica, o filosofia economica……. ver para creer……………..

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