Lenguaje inclusive

Patadas al diccionario, falsa moralidad barata, progreso mal entendido, miedo, falta de carácter y emulación. Estos son los ingredientes del desastre en el uso del llamado lenguaje inclusivo que vemos avanzar a diario en el uso de nuestro idioma. Autoridades y autoridadas. Los políticos imponen un modo de hablar ridículo y los que se juegan el cargo –en especial, los docentes- tragan, casi siempre. Es preciso rebelarse, si no queremos ser papagayos y papagayas, ambos inclusive. Voy a proponer una solución. Sigan atentos. Es bello encontrar una palabra en el diccionario que integre a diferentes sujetos. Bandada, jauría, piara, arboleda, manada son palabras femeninas que describen a individuos de diferentes sexos. Existen palabras que tienen la misma naturaleza para designar a grupos humanos: audiencia, concurrencia, clase, personas, familia, banda, agrupación, escuadra, plataforma, coordinadora y otras muchas. Si las utilizamos con frecuencia, nadie nos va a obligar a repetirlas en masculino. Mi receta cuando hablo en público es utilizarlas con la mayor elegancia posible, combinadas con otras que emplean el uso genérico del masculino. Digan lo que digan, es mucho más integrador encontrar una palabra que acoja a todas las personas de las que se habla. Así se logra la unión, la fuerza y la concordia. Visibilizar no nos va a dejar ver. No podemos permitirnos como sociedad que nuestros maestros tengan que hablar como políticos.

 

 

 

 

 

El alumbramiento

Hidrógeno, Litio, Sodio, Potasio, Rubidio, Cesio y Francio. Repetimos. El maestro sabe que está utilizando una técnica de la vieja escuela, pero se lo permite. Es consciente de que los alumnos no olvidarán la tabla periódica. ¡Pérez V., a la pizarra! Eduardo obedece. Es tímido y tiene gestos de inseguridad. Fue nuevo y eso se paga. El maestro le hace preguntas sencillas y Pérez V. responde con acierto. Coge la tiza y copia algunos datos que el profesor le indica. Se afana en resolver un problema que el resto de compañeros ve muy complicado. Lo hace con una facilidad extraña. El maestro pregunta más y el alumno responde con aplomo. La clase reacciona con risas como una masa idiota. El maestro pide silencio. Aunque no es muy consciente, el grupo está asistiendo a un alumbramiento, al nacimiento mágico y delicado de una vocación. Pérez V. continúa con la tiza. No necesita ayuda. Llega al final del problema sin conocer la teoría que todavía no se ha explicado. Es una facilidad natural, un don. Los compañeros lo miran como si, de pronto, se hubiera subido a un monociclo y comenzara a hacer malabares con diez pelotas. El maestro tira del hilo con delicadeza. Cuida a Pérez V. sin que se note. Boro, Aluminio, Galio, Indio, Talio. ¡Todos! Boro, Aluminio, Galio, Indio, Talio. Pasan treinta años y el maestro se apaga en un hospital por culpa de un virus implacable. Pérez V. sigue de cerca el triste proceso. El maestro ya no sabrá que Pérez V. ha sacado plaza de profesor de química en la Complutense. Flúor, Cloro, Bromo, Iodo, Astato.

 

 

¿Por qué está de moda comprar Trufa Negra?

Seguro que ya has visto por ahí miles de recetas con trufa Negra y que tus amigos te han hablado de lo rica que queda la pasta si como toque final, añades unas láminas de trufa. Seguro que te han hablado de algún restaurante que hace huevos trufados o, quizá, tienes un amigo que trufa huevos en su casa. Podemos afirmar con total rotundidad que está de moda comprar trufa negra.

No podíamos dejar pasar la oportunidad de recordártelo. Este preciado producto se ha puesto de moda en los últimos años gracias a su especial sabor. Es capaz de combinar con una gran multitud de platos añadiéndoles un toque distintivo a todos ellos. Gracias a la comercialización online que ha experimentado el sector de la trufa negra en los últimos años, se ha conseguido que muchas más personas puedan disfrutar de ellas en sus propias casas, por lo que su popularidad y consumo ha aumentado considerablemente.

Propiedades de la trufa negra

Comprar trufa negra se ha convertido en algo mucho más usual que hace años, y por ello es importante remarcar sus propiedades nutricionales.
La Melanosporum aporta una gran cantidad de minerales a nuestro organismo entre los que se encuentran el hierro, el calcio y el silicio. La compra de la trufa también beneficiará a nuestra salud gracias al alto contenido de vitamina C y vitaminas del grupo B cómo la B2, B3, B9.
Además, es un gran remedio natural para mejorar el aspecto de las uñas, cabello y piel y es un gran aliado para luchar contra el colesterol malo.

¿Por qué comprar trufa negra?

La trufa negra que se comercializa en España, es casi en su mayoría recolectada aquí. Al ser un producto nacional y que ha tenido tanto éxito en estos últimos años, cuenta con todas las garantías de calidad propias y es una compra asegurada. La versatilidad de usos que ofrece la trufa negra es uno de los principales reclamos para la compra de la misma, y es que plato al que la añadas, plato que tendrá gourmet como apellido de manera automática. Elegirla es sinónimo de éxito y utilizarla en tus platos será una apuesta segura para conseguir sorprender a tus invitados con platos sencillos pero muy muy ricos.

Los perfectos

Desde muy pequeños les han inculcado sutilmente la idea de la perfección. Tienen que hacerlo todo bien. Deben sacar buenas notas, aprender idiomas, robótica y artes marciales. Lazos, zapatos de princesa, calcetines a juego y demás elementos del uniforme de turno les impiden ensuciarse en los parques. El peinado de la primera comunión es apto para el resto de la vida. La comida –esa nueva moralidad- es también una parte del camino hacia lo perfecto: nada de azúcar, trozos de fruta cortada en vena y pocos hidratos. La interioridad, la imaginación excesiva y la creatividad se perciben como elementos extraños, difíciles de entender y con la capacidad de alejarte del objetivo. Se sofocan rápidamente con un comentario que proyecta la sensación de ridículo. Las compañías y amistades llevan un serio proceso de supervisión, como una partida de ajedrez a largo plazo. El fracaso es el fracaso. Sin americanadas. Los perfectos lo toleran mal, lo sufren en silencio y, cuando pueden, lo ocultan. La perfección requiere militancia, identidad y compromiso. Hay que buscar alguien de tu misma especie, alguien que pase el corte. Perfecta y perfecto se unen para repetir el molde hasta que la vida les enseña el camino del dolor, el sufrimiento, el abandono, la pérdida o la injusticia. La perfección no sirve para afrontarlo todo. El desengaño habla claro desde el fondo del espejo. Los perfectos buscan el mejor cosmético posible y se dicen a sí mismos: que no se note.

Trenes metáfora

Somos la única comunidad autónoma que tiene un consejero metafórico. La palabra “vertebrar” es una metáfora de dudoso gusto literario que hace ya mucho tiempo hizo fortuna en Aragón. Es una expresión tan absurda como rimbombante y es, por definición, subjetiva. Vertebrar puede ser dejar de dar un servicio ferroviario ya presupuestado a cientos de pueblos y de profesionales que lo necesitan para trabajar. Vertebrar puede ser, en los tiempos de la descarbonización, poner más autobuses a horas intempestivas que paren en cada pueblo. Parece ser que vertebrar no es pedir que Valencia y Cataluña paguen la parte de trayecto que discurre en su territorio. Vertebrar es lo que yo te diga. El vicepresidente Aliaga dijo hace unos días en Aragón Radio que no se nos puede llenar la boca con la despoblación y dejar a los ayuntamientos sin trenes. También dijo que para negociar es necesario que el servicio siga en marcha. Si se deja de dar el servicio, se pierde la fuerza negociadora, es decir, se tira la toalla. El consejero de la metáfora ha sido incapaz de explicar por qué quiere hacer esto ahora y para qué necesita mover el dinero de una partida del presupuesto. Se habla mucho de intermodalidad, pero esta idea pasa también por mantener el tren. Se habla de reordenar el mapa de concesiones de autobús y se ha avanzado muy poco. Señor consejero de la metáfora: defienda a los aragoneses. No los utilice como rehenes. Negocie y haga su trabajo. Y si no lo consigue, cumpla el presupuesto.

Esclavos satisfechos

Toca luchar. Vienen curvas. Nos dicen que el teletrabajo es muy bueno para todos y también para el planeta. Ayer caducó un ultimátum climático que no se ha cumplido, pero ya tenemos otros que nos amenazan. Y tenemos la culpa, por supuesto. De pronto, las sentencias de los jueces son partidistas. Algunos aplauden que el Tribunal Supremo reste garantías a sus derechos fundamentales. Lo progresista debería ser luchar por tener más garantías. El mundo al revés. El Constitucional es más lento que el caballo del malo. Querer saber te sitúa en el filo del negacionismo, como una etiqueta de apestado social. Niego el negacionismo. ¡Viva el dudacionismo! Habrá que exigir a los que mandan que nos digan de dónde salió este virus. Habrá que pedir que lo investiguen hasta el final. Habrá que quitarse la mascarilla un día y respirar y sonreír sin miedo. Habrá que dejar de decir todos y todas como papagayos por miedo a que nos quite el dinero la incultísima consejería de turno. Si lees prensa de hace cien años, algo muy recomendable, y emites una opinión heterodoxa, la etiqueta de revisionista caerá sobre ti. Ignorante estás más guapo. No viajes en avión. No comas carne. No seas propietario. Mira tu móvil. Come sano. Corre. Cuenta calorías. Come cinco piezas de fruta. Recicla. No vayas en coche. Tolera. Emprende. Paga. Utiliza. Oposita. Rebélate si quieres, pero en tu comunidad de vecinos. Pon la tele. Calla. Muere. No molestes. Toca luchar. Vienen curvas.

 

Espejito, espejito

Pablo se mira al espejo y ve a Rocío. Rocío mira al espejo y ve a Pablo. No les gusta lo que hay, pero es su razón de ser. El principio de acción y reacción se cumple. Vox es una reacción a Podemos, digan lo que digan los estribillos. Tus adoquines, mis balas. Mi antifascismo, tu anticomunismo. El miedo, el ruido, el escándalo. Esperar a que el otro se equivoque. No debatir nada interesante. Se parecen demasiado hasta en el modo de negarlo.  Ambos saben que ser víctima es el camino. La lectura sesgada de la historia es también una nota común. La conclusión siempre es que el otro es el malo y que los míos se explican mal. Hay poco talento y pocas ganas de construir en general en los dos extremos. El objetivo es parasitar al moderado con mayoría insuficiente. Eso les da recursos y tiempo para agarrarse a la roca del poder como las lapas. Ambos grupos cometen la torpeza de querer descartar al otro, como si no existiera. Sueñan con su desaparición como solución a un problema que ven resuelto con una facilidad totalitaria. Por eso no valoran lo que se hizo en la Transición porque para ellos integrar al otro no es el camino. Conviene que haya tensión, Iñaki. Bienhallado, don Federico. Periodistas de parte, una inversión mercenaria en ruido en redes sociales, la profunda incoherencia vital y una insensibilidad enfermiza con el momento histórico actual son el condimento que da sabor a esta receta. Muy rico todo.