Teatro busca nombre

El Teatro de las Esquinas del Psiquiátrico busca un nombre como la Emperatriz Infantil en al Historia interminable.
Este teatro abrirá sus puertas en Septiembre de 2012, brindando a los ciudadanos de Zaragoza un concepto alternativo de espacio cultural que ofrece multitud de espacios, actividades, disciplinas y servicios. Lo estuve viendo hace poco y me pareció que tiene un potencial impresionante y que puede ofrecer la sala de conciertos que le falta a Zaragoza.
La gente del teatro quiere que sean los propios ciudadanos los que le pongan el nombre que deseen a su teatro, para ello han lanzado una campaña participativa a través de facebook (y un apartado de correos tradicional para la gente mas mayor).

Teatro Busca Nombre

Gracias por colaborar.

El cartero ha muerto. ¡Viva Volador!

Dice mi canción favorita de Volador «espero que el cartero no tarde demasiado». Yo propongo ir a buscar al cartero a su casa y acabar con él. Ya no es tiempo de carteros, es el momento del cambio, de parar a pensar, de ver qué es lo que se quiere y hacia dónde hay que ir.
El viernes pasado me encontré a Antílope y hablamos un rato. Estaba de mudanza en muchos sentidos. También de mudanza musical. Le animé un poco y le dije que ellos siempre habían seguido en la brecha. Hoy me he encontrado este texto que pongo a continuación y creo que será algo bueno para una gente que se ha esforzado tanto dentro y fuera del escenario y que ha peleado siempre por sus sueños. Seguro que es un buen momento para descansar. Ánimo Volador.

Hola amigos,

Con todo el dolor de nuestro corazón os informamos que no vamos a poder realizar la gira de otoño que habíamos anunciado. Hemos decidido terminar la actividad de la banda. No tenemos claro si va a ser un parón durante un tiempo o algo definitivo. Estaremos eternamente agradecidos a todos los que habéis sentido algo con nuestras canciones, hemos vivido cosas increíbles con vosotros.

La actual situación musical es muy complicada y los músicos que intentamos vivir o sobrevivir de esto lo tenemos muy difícil, esperamos vuestra comprensión en esta complicada decisión. Sólo atenderemos el compromiso establecido en nuestra ciudad, Zaragoza el 18 de noviembre en el centro comercial Plaza.Además en unos días estará disponible nuestro último videoclip correspondiente al tema «El ultimo abrazo», grabado con la colaboración de Shuarma.

Pedimos perdón a todos los promotores de las salas, managers, agencia de promoción y medios de comunicación y os agradeceremos que compartáis este comunicado.

Gracias por siempre!!!

Volador

 

Dejo aquí el vídeo de mi canción favorita. El año del dragón.

 

Yo no quiero a nadie

Crónica o algo parecido del concierto de Copiloto en las Fiestas del Pilar. 13.oct.2011

Pedrito me dijo por sms que siguiera la manguera de cables y me encontraría con él. Funcionó. Algo parecido al camino de baldosas amarillas. Sonaba Cuti cuando me agarré a la chepa de Pedro Popker, el nuevo productor musical de la ciudad que estaba con Andrea. Esa sí que canta. Cuti sonaba bien, rock bien hecho y bien cantado. Dice una leyenda urbana que solo utiliza un par de octavas del teclado, pero yo no me lo creo, aunque si fuera verdad, no pasaría nada. Otros usamos solo do, fa, sol y no nos han detenido todavía.

Yo iba a felicitar a Luis, a abrazar a Octavio fuerte y a ver a Copiloto. Lo demás seguro que también estaría bien. Acabó Cuti -su nombre es una mezcla entre Copi y Coti- con energía y bien arriba y en el cambio de back line vi el perfil de Luis Cebrian, que ayer cumplía treinta y tres. -Diga treinta y tres. Pues eso. No ha caminado sobre las aguas ni ha sanado leprosos, pero casi. Ha movido corazones y ha hecho feliz a mucha gente, algo más milagroso quizá que lo otro. Cebrián nos enseña y nos salva, después de habernos condenado un poco, claro. Tampoco es una hermana de la caridad.

Salió Copiloto con elegancia. Se nota el oficio. A las PAs les faltaba un poco de pitera que hubiera ayudado, pero no iba mal. Me gusta este grupo sobre todo por sus composiciones. La ejecución y puesta en escena es indie, algo así como tocar, oir y callar. Funciona. Por ahí estaba Sole Kowalkski que se merece ser protagonista de algo. Apareció Antonio Romeo y me dijo que se alegraba mucho de que no me hubiera muerto todavía. Se lo agradecí. «No se me mueran» será un poemario de alguien algún día. Romeo manda y lleva galimbas en bandeja como los ángeles. Por cierto, entre el público se movían tipos con mochilas llenas de cerveza. Llevaban una banderita como los autos de choque y tenían pinta de cazafantasmas. No pienses en nada. El muñequito de los marshmallows. Las chicas Clic andaban por ahí. Una morena y otra rubia. Ya tengo jefa de prensa para cuando el éxito me llegue. Pregunté a Luis Cebrián si «Yo no quiero a nadie» es la «Órbita» de Copiloto. Qué pregunta más penosa. Me dijo: «no tienen». Sin embargo, después vino «Chicos en pie de guerra» y Luis me confesó que esa sí que era su Órbita. Buenísima.

A la zona vip de Calatorao. Hay gente que se pone muy cachonda en la zona vip. Yo pillé una coca cola gratis y unas palmeritas Arruabarrena que no estaban mal, aunque donde esté repostería Martínez que se quiten los demás. Ser vip no me impidió hacer pis en una cabina de obra y escuchar cómo Pecker se hacía la picha un lío con las programaciones. Normal en escenarios tan pepinos. Pecker estuvo energético y profundo. Quizá fue el que más transmitió de la noche. Me encontré a Romualdo y a Marta. Dicen que cuando les nazca un hijo, antes que darlo de alta en el registro civil, lo harán del PAR para labrarle un futuro. Esta tierra es Aragón. Si me da por ahí pondré los nombres propios en negrita a lo Gómez Milián y tal vez hasta cuelgue una foto que robe por ahí.Tafalla estaba sentado en una silla de plástico como si estuviera mirando al mar. Javi Estige con un chaleco muy serio. Almazán, elegante. Jorge el bajista con su sonrisa bellísima y Rafa Domínguez, feliz y tranquilo. Goya nos miraba desde su atalaya y decía: «anda que…»

Una noche de sábado en el pop y rock

Crónica de la semifinal del Concurso Pop Y Rock 2011. Sábado 14 de mayo. Ibai. Los ALK. Burning Days y Redrum.

Le voy pisando. Si me pilla Rubalcabra me cruje. Ni 110 ni leches. Vengo de la comunión de mi sobrino y voy a presentar la semifinal del pop y rock de hoy. Culo preto. Llego al túnel del Oliver, un montaje muy fino que hizo el Ayuntamiento con la pasta presuntamente sobrante para que los melenudos hagan ruido bajo tierra y den mal a las profundidades del planeta. El Ayuntamiento lo llama equipamiento. Para mí, equipamiento es lo que se lleva al monte o a trabajar al andamio. A otra cosa.

La sala está a tres cuartos de entrada. Éxito. Hay cuatro bandas en cartel. Yo soy el que los presenta. Fácil. Recuerdo quiénes son los patrocinadores y quién se trabaja la idea. Doy paso a los grupos. Lo primero, el pop. Empieza Ibai, una banda con actitud, ganas y energía, aunque aún por definir. Las canciones apuntan a mil dianas y no dan en ninguna. Falta rodaje y sobra material. Muchas ganas, buenas líneas de bajo, alguna melodía interesante y una voz que tiene garra y espacio para mejorar. Interesante.

Después, entran en escena Los Alk, un grupo joven con mucho talento y proyección surgido de Tierga, un pueblo de doscientos habitantes. Florecillas en el monte. Muy fino el empaste de las voces, muy serio el concierto en la hilazón de los temas y bien la ejecución instrumental con un batería que ha nacido para tocar mucho y muy bien. Metrónomo y estudio pueden dar un gran instrumentista a la tierra, algo que nunca viene mal. Recemos por que no se lo coman los play backs de alguna orquesta. Hay que encontrar un bajista cuanto antes para esta banda, aunque quizá ya esté encontrado y sólo haya que quitarle un par de cuerdas a uno de los dos guitarras y que el cantante coja la rítmica de vez en cuando, algo que, por cierto, le liberará del peso escénico que, a veces, se le hace cuesta arriba. Hay filón.

Rock. O lo que sea. Burning days es una banda de Hardcore melódico con bastante pitera. Bien en la ejecución, se echa de menos un poco más de teatro en los momentos de intensidad. No puede ser que las guitarras estén tan quietas y las correas tan altas. Para subir hay que bajar, pero cuando se sube, hay que petar a muerte. Muy interesante la propuesta de versión de Abba y la canción de amor con melodías pegadizas y un toque sincero y sin complejos. Hay campo en Aragón para una banda así y talento en el grupo para liberarse del pantalón corto mental y de las autolimitaciones por cuestiones de etiquetas. Arrebato vuelve a estar abierto. Tres x. Interlude. Hardcore es música. Todo vale.

Redrum y a casa. Una banda que dice hacer Rap Metal, pero que hace mucho más. El trabajo de las guitarras es excelente en el menos es más. Podría decirse que las guitarras tienen momentos que firmaría The Edge o algún buen guitarrista pop. El trabajo del bajo es elegante en la creación de ambientes y el papel de los dos vocalistas es serio y convincente. Se complementan bien, se mueven bien y transmiten con un par. Cuando se abrazan en plan coleguitas convierten el flow en Mocedades, pero cada uno hace lo que quiere. Echo de menos alguna base rapera lanzada por ahí y reforzada por la batería. Echo de más conversaciones tontorronas entre tema y tema. Grande el tema del baile. Grupazo.

 

 

La banda del flaco el viernes en la Ley Seca

Uno de los concierto más esperados del año.  El grupo de Suso Lasso vuelve a Zaragoza con ganas. La banda del flaco es un trío formado por Jesús Lasso, Luis Cebrián y Pedro Valdivia. Son tres personas con una gran trayectoria en el mundo de la música. Los tres han fundado bandas importantes y los tres tienen en común algo más que la música. El estilo musical de esta banda ha ido derivando desde la canción de autor al rock americano contemporaneo. Una cita muy recomendable.

La ley Seca. Calle Sevilla. 22 horas. 5 euros en taquilla.

Grupo invitado: Bruno Martelli.

Luisiana, tócame la banana

Cronica del concierto de Luisiana en la Ley Seca. 8 de noviembre 2010

Titular sonoro. Son oro las buenas canciones. Honestidad con uno mismo y disfrutar haciendo lo que a uno le gusta. Gusta es el nombre de las tiendas de ropa chinas. Chinas en los zapatos. Zapatos de tacón de Ana Manzana. Manzana en las manos de Eva. Eva Amaral lleva aparato. Aparato del partido. Partido Real Madrid-Atlético. A la misma hora Luisiana en la Ley Seca. Gustaff en la puerta. Puertas al campo. Campo de minas. Minas de oro. Son oro las buenas canciones.

Formato acústico para Luisiana.  Las canciones funcionan y no pierden fuerza. Sin mucho tiempo para probar sonido -¿cuándo dejaremos de ser tan majos?- Luisiana se encontró con un público silencioso y atento que puso interés hasta en la breve prueba que el grupo hizo y que pagó con unas cuantas molestas pedorretas sonoras.

Más allá de las anécdotas, se nota que el grupo acaba de salir del estudio. Las canciones tienen fuerza, intención y gusto. Destaca especialmente el trabajo de percusiones que es constante, serio y con matices.  Nada de relleno ni de la odiosa palabra «acompañamiento». Eso es de mariachis. Ya hemos dicho alguna vez que las canciones de Luisiana no son fáciles ni se cantan como «Tenía tanto que darte, tantas cosas que contarte». Pero sí tienen mucho desamor guardado para ti. El empaste de guitarras es interesante. Nueve de cada diez dentistas lo recomiendan. Se agradece mirar al escenario y ver las manos que tocan las tres guitarras acústicas en diferentes zonas del mástil. No se echó de menos el bajo. Bajistas muertos. Habría que revisar el concepto de «parón» que, a veces, suena a divertimento de grupo primerizo. Los buenos «parones» no se notan tanto como algunos de Luisiana. «Miradme, hago parones».

El planteamiento de las voces es, como diría un político, el «valor añadido» de Luisiana. Valiente y atrevido, presenta ya una realidad interesante y un futuro soberbio con algo más de trabajo y revisando el uso y abuso de las vocales -sobre todo la a- en algunos pasajes sonoros que se hacen largos y carentes, a veces, de sentido. Angelicos, al cielo.

La implicación del teclista es esencial en el proyecto de la banda y empieza a ir por buen camino. Menos es más. Atmósfera, inquietud, seducción es lo que tiene que aportar el encargado de la parte más electrónica de Luisiana. Rubalcaba no pudo venir. Zahara sí. Me gustó un final con delay y un momento nada folk en el que el teclado decía «esto no lo escucharéis en un bolo de Russian Red». Por lo demás, bien, gracias. Me quedo con «Que me desamor» y con el final de «Sinestesias». Los roles del grupo se van ajustando como piezas de tetris y el espectador lo agradece. Las buenas faenas tienen alma, transmisión y una cosa importantísima: están bien hiladas. Hay que hilar un poco más. A mí me gustan asi, aunque haya bandas que entre canción y canción llamen a su mamá por teléfono.

No está mal la experiencia para ser en domingo. El dueño del garito puede estar contento. Santificarás las fiestas. Pues eso. Después tocaba María Rodés y su banda The impuntual boys. No me quedé. Soy un cojo cabrón. Aunque María me gusta. Os dejo aquí un vídeo suyo. Luisiana, tócame la banana.

Tafman o la belleza del absurdo

Tafman. Debut con picadores en la monumental Ley Seca. Lleno. Ovación y oreja con palmas tras aviso. Foto: cholada del facebook vilmente a Clara López Ipas

El hijo de skrin skron se manifiesta. Ha nacido el anticristo musical del PAM. Javier Tafalla, el guitarrista de Copiloto, de Nubosidad Variable, el tipo de las ocho voces se llama ahora Tafman y canta por libre cuando le dejan y cuando le da la gana. Eso hizo el viernes, día 3 de septiembre en la Ley Seca. Tafman es, básicamente dos cosas: un showman y un guitarrista solvente. No es todavía un buen transmisor de canciones y por ahí va la primera muesca de la actuación del personaje que más grupos musicales ha fundado en una misma tarde: las canciones tienen que ser lo primero y, por ahora, son lo tercero. Tiempo al tiempo porque las ideas son buenas y el ejecutante lo es también.
Tafman hizo reir con sus presentaciones en inglés. Un inglés fluido, muy musical, muy de Axl Rose. Sin embargo, un tipo con una guitarra y con temas como los que defiende Tafman tiene también que provocar otros sentimientos. Las composiciones enseñan una capacidad de creación compleja y, a veces, bella. Piden, además, música y músicos dándole sentido a los múltiples cambios de tempo, de armonía y de ambiente que las propias canciones tienen. Los temas de Tafman, con alguna excepción, no son redondos, están llenos de aristas musicales y líricas que los hacen especiales. Por ahí está el filón y también el peligro, porque algo habrá que limar. Algunas de las melodías que escuchamos la pasada noche piden a gritos «redondez musical» y brevedad para entrar por el conducto emocional de la audiencia y dejar un recuerdo nítido. Eso que se llama el buen sabor de boca.
Tafalla habla de desamor, de lo políticamente incorrecto en su expresión más radical, del autoconocimiento y el auto-desconocimiento, de Dios y de curas mal curados, aunque superados. Habla también del absurdo y ahí es donde toca la verdadera belleza en versos que rozan el poema naif. Ejemplo: «nadie pensó en lo bonito que hubiera sido enamorarse del cartero». Nadie lo pensó hasta que un día lo dijo Tafman.
Ana Manzana empieza a tener algo más que voz y piernas cuando sube al escenario. Ahora tiene peso y presencia. El siguiente paso es irse muy lejos a cantar, al país donde viven las canciones, un lugar en el que se está muy solo, aunque el garito esté lleno. Un lugar que se llama transmisión. Disfrutemos de ella hasta que vuele por libre. Su colaboración en el concierto fue un soplo de aire fresco. El momento de lectura de un texto histórico mezclado con la música fue impactante y elegante. Hay melodías que tienen mucha fuerza, aunque sean la versión de un villancico. Por ahí deben ir los tiros. Menos es más. El silencio en los bares se gana, no se pide. ¡Pueblo de Roma, calla ahora y escucha a Tafman!