Complemento circunstancial: ministerio de deporte

En clase de lengua, llegaba, tarde o temprano, el momento del análisis sintáctico, que era poner líneas debajo de las palabras. Sujeto, predicado y todo aquello, ya saben… Había un elemento muy socorrido que era el complemento circunstancial. Servía para todo. Señala alguna circunstancia de tiempo, lugar o modo al verbo de que es complemento, a veces incluso cantidad, causa, posibilidad, afirmación, negación o finalidad.

Eso es lo que ha hecho Zapatero hoy al decir que va a hacer un ministerio del deporte. Se lo ha pedido Sánchez Vicario y Zapatero le ha dicho eso que dicen los políticos: «estamos trabajando en esa línea». Es posible que dentro de algún tiempo tengamos un ministerio del Deporte. Algunos piensan que hay problemas que se solucionan poniéndoles un ministerio. El argumento de la crisis y el gasto resulta ya repetitivo, pero ahí están las sedes, los directores generales y los membretes de los sobres para que no se nos olvide. Llegados a este punto, sólo me queda pedir que el ministro del deporte se pasee en chándal por los actos oficiales y que en lugar de cartera ministerial lleve una mochila.