La tortilla estatal

Tortilla_estatal

Leo en el blog de Santiago González una historia que me divierte. Esto me recuerda a la AEMET, la Agencia Estatal de Meteorología, que un día fue española y se convirtió en estatal. Ha dicho José María Fidalgo que estas cosas le recuerdan a tiempos de Franco, cuando la ensaladilla rusa recibía el nombre de imperial.

 Versión de ‘por la tarde’:

Un bar de Bilbao ha ganado el premio a la mejor tortilla de patatas de España y ha puesto un cartel en su fachada que dice “Premio a la mejor tortilla estatal”. No debe extrañarnos este miedo que muchos tienen a decir España. De hecho, el vino español de después de las conferencias o de las presentaciones de libros se va convirtiendo en vino estatal en algunas ocasiones. La Agencia de meteorología no es española, es estatal y así sucesivamente. Lo estatal se impone frente a lo español. Menuda chorrada digo yo. Avergonzarse del origen de uno mismo es algo extraño, algo incoherente y lleno de veneno. Además, si nos ponemos serios y seguimos el dicho de que uno no es de donde nace sino de donde pace, llama la atención que muchos de los que utilizan tanto la palabra “estatal” y no les gusta mucho España son los mismos  que después chupan de la borrega española.

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Estudiar en español

 Nos quedamos con una noticia de la actualidad española. Es una de esas noticias que se fabrican. Encargas una encuesta, le echas el ojo, sacas lo que tiene carne y ya tienes una noticia. Así que, una encuesta de la empresa Sigma Dos para el diario el Mundo dice que el 87,4 por ciento de los españoles cree que es necesaria una ley que garantice poder estudiar en español. Además, el 79 por ciento de los encuestados creen que el Estado debería recuperar competencias en materia de educación. Hay mucha gente que dice que es complicado estudiar en español en algunos lugares. Otros dicen que no es para tanto. La realidad tiene muchas caras, pero está claro que los encuestados tienen cierto miedo a una amenaza cuya mayor virtud, como la del diablo, es hacer creer a todo el mundo que no existe.