Drogas, la ley del silencio

Ayer le dieron el premio Proyecto Hombre a la Solidaridad a Gervasio Sánchez y a mí me apetece hablar de la droga. Se habla poco, muy poco de la droga. En los debates sobre educación nunca se cita la droga. A veces, salen números, pero los números no asustan porque suenan lejanos. Lo que sí asusta son los programas como Callejeros en los que nos enseñan hasta los calzoncillos de un yonqui de la zona más deprimida de España. Sin embargo, esos lugares nos siguen resultando lejanos. Nosotros no vivimos ahí. Lo contemplamos desde lejos, tranquilos, sentados en nuestro sillón. Mientras tanto, todos lo sabemos, algo pasa por debajo de la mesa, un trasiego silencioso y constante del que nadie habla, pero que todos sabemos que está ahí. Después, llegan instituciones como el Proyecto Hombre a arreglar lo que una sociedad hipócrita ha destrozado.