La cúpula de Barceló

«No se puede discutir el arte de la cúpula del artista Barceló, el debate es otro», dicen hoy todas las tertulias, entre ellas la que invita a Maria Antonia Iglesias… Ahí me planto yo porque sí que se puede discutir. El arte es subjetivo, es la plasmación de la subjetividad del artista. El arte, por lo general, genera conflicto, no  indiferencia ni unanimidad. Un gran artista puede hacer una basura, como un buen futbolista puede no rascar bola, un torero no tener su tarde o un escritor hacer un libro penoso. Así que menos lobos caperucita. Habrá a quien le guste colocar las cuevas del Drac sobre las cabezas de encorbatados señores que, por cierto, van a sentir la amenaza de que una estalactita sicodélica los atraviese. Quizá esta obra sea una genialidad o quizá sea sólo la máxima expresión del gotelé. Desde aquí, reclamo el derecho a dudar y a pensar lo que me dé la gana. Como decía el chapulín colorado: síganme los buenos.