Google siempre tiene la razón. ¿Quiénes son los más desfavorecidos?

No me gusta nada la expresión «Los más desfavorecidos». Si cambias la palabra por cualquier otra, la frasecita previa tiene un sentido peor: los más tontos, los más pobres, los más desgraciados, los más feos, los más listos… Desfavorecidos es un adjetivo que duele poco, que transmite poco, es un adjetivo anestésico y por eso la frase «los más desfavorecidos» no me gusta nada.

Además, creo que los más desfavorecidos somos nosotros. Los que tenemos luz y agua corriente, coche, moto y bienestar en el cuarto de estar. Somos los más desfavorecidos porque nos perdemos las cosas importantes de la vida, porque hemos olvidado la sonrisa y porque cualquier problema tonto desmorona nuestro mundo. Además, para terminarlo de arreglar, ahora estamos en manos de los mercados.

Hoy, Google me ha dado una alegría. Al escribir la frasecita en cuestión en el buscador, me he encontrado con sus caras nada desfavorecidas: ricos, inconscientes, sin tiempo para lo importante, asediados por gente que los mira como a monos de zoológico, con la crisis familiar acechando… Aquí los tienen.

 

Jubilados felices, famosos tristes

Las portadas de los diarios ofrecen hoy, como ya es costumbre, una pésima combinación. Por un lado, las noticias simpáticas, superficiales, simplonas de la resaca de los Oscars… La belleza y el glamour se mezcla con 18 muertos en Afganistán y con desgracias tan curiosas como la de Connor, un niño inglés de ocho años y 89 kilos de peso, que se come cuatro bolsas de patatas al día y una de snacks cada 20 minutos. EL angelito está tan desaforado que una comisión de expertos está pensando en quitárselo a su madre.

En medio de este barullo, nosotros en Área de Aragón hemos querido destacar la labor de dos jubilados que, lejos de dedicar su merecido tiempo de ocio a la petanca, al mus o al tute, han decidido montar una ONG y han organizado una charla mañana sobre el problema de la inmigración. No se los pierdan.

Por otro lado, nos acercaremos al mundo de la televisión y las audiencias con nuestro estudioso en la materia, Alejando Bolea. Hablaremos del batacazo de audiencia del especial de Aragón Televisión sobre la ceremonia de los Oscars, a la que fueron nada más y nada menos que siete personas pagadas con nuestros impuestos y que sólo lograron un 2,7% del share.

Además, hemos aprendido un nuevo término juridico porque Zouhier, el confidente de la versión oficial del 11M se ha declarado «superinocente».

También nos interesaremos por los comentarios que nos han dejado algunos oyentes en el blog del programa y recomendaremos algún espacio interesante en la red. No os vayáis.