Echa carnaza, que algo queda

El martes se hicieron públicas las cifras del aborto del año 2007. Hay quien asegura, y yo me lo creo, que el ministerio de Sanidad las tiene desde hace casi tres meses. El martes salían las cifras del paro y echar la carnaza del aborto distrae a muchos y genera debate para que no se hable demasiado de los casi tres millones de parados que tenemos. El ministerio filtró los datos a su radio y televisión más cercana y después los hizo públicos para el resto de los mortales. Precisamente, en esa televisión afín al Gobierno pudimos escuchar en el informativo de después de comer que el aborto empieza a utilizarse como método anticonceptivo. Nos están engañando, señores. El aborto nunca será anticonceptivo porque cuando se aborta la concepción ya es un hecho. Que no nos mientan. Sería más útil que los gobernantes y los informadores nos dijeran la verdad y no nos trataran como ganado. También, que se preocuparan por ayudar de verdad a las mujeres embarazadas, por asesorarlas sicológicamente y preocuparse de cómo quedan tras los abortos y que no las utilicen como mercancía, como números para llenar sus estadísticas.