Cambiar la sociedad a golpe de leyes

¿Pueden las leyes cambiar la sociedad? Se suele hablar de esto y suena extraño y lejano. Muchos de nuestros gobernantes están convencidos de que el legislador es muy capaz de cambiar la sociedad a golpe de reglamentos y decretos. Quizá les suene raro, pero es cierto. Pongamos un ejemplo cercano: Casi nadie iba en bicicleta por Zaragoza, pero los políticos se empeñaron en que la bicicleta es el futuro. Hicieron la ley, la ejecutaron y cambiaron Zaragoza. No seamos ingenuos, los políticos aspiran a cambiarnos constantemente y en cosas más serias que ir en bicicleta. Se meten en nuestros hábitos, en nuestras costumbres, en nuestras creencias y hasta en nuestro vocabulario. Cada vez es más complicado mantener la libertad individual porque siempre hay cretinos que te afean alguna costumbre, alguna expresión o te dicen lo que puedes o no puedes decir. El hombre hace la ley. La ley no debe hacer al hombre porque aquello acaba degenerando en mostruo.

Alguna reflexión sobre el velo

El lider libio Muammar al-Gadafi ha dicho en alguna ocasión lo siguiente: “Alá garantizará la victoria islámica sin espadas, sin pistolas, sin conquista. No necesitamos terroristas, ni suicidas. Los más de cincuenta millones de musulmanes que hay en Europa lo convertirán en un continente musulmán en unas pocas décadas”. Estamos hablando todo el día del velo de la niña de Pozuelo y de las normas de su instituto. Habrá que recordar también que las civilizaciones vienen de las religiones, aunque suene raro o extraño y no está de más pensar de que religión viene nuestra civilización. También, nos vendrá bien a todos recordar, como hace de Prada en ABC, la cita de Will Durant: “una gran civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro”. Si supiéramos quién somos, el asunto del velo no sería un problema.