Obama give me hope

El otro día, en una cena, escuché este comentario: «Los americanos prefieren a un negro que a una mujer, pero, además, prefieren a un viejo que a un negro, así que está claro quién será el presidente de los EEUU». Me he planteado si era conveniente o no repetirlo y, al final, aunque es políticamente incorrecto, me parece sumamente interesante. ¿Será cierto eso que escuché y que suena tan animal? ¿Será cierto que los parámetros que rigen la elección del emperador del mundo son tan rudimentarios?

No nos corresponde responder por ahora a esas preguntas. Sí podemos hacer dos reflexiones:

Primera: los políticos americanos trabajan mucho y se lo toman en serio. La elección de Obama ha sido comparable a una gira de los Rolling Stones. Habrá que tomar ejemplo.

-Segunda: los eslogans políticos -no sé muy bien por qué- funcionan. Su contenido, cada vez más, pasa a un segundo plano. Y otra de propina ya que hablamos de eslogans: es curioso que la frasecita de Obama y la que utiliza el grupo Prisa para jalear a la selección española sea la misma. Me pregunto… ¿Será una coincidencia?

Crisis, más crisis

Estamos hasta las narices de Hilari y Obama. Salen hasta en la sopa. Un día gana uno y otro día gana otro. Lo que llama la atención es que se pelean por ser candidatos de un partido. Quizá, el que gane de los dos no llegue nunca a ser presidente.

Aquí, en España, hablamos mucho pero hacemos poco. El PP para arriba y el PP para abajo. Antes de tener un candidato que tenga algo que ofrecer nos encanta darle vueltas a la crisis. Somos amantes de las crisis. La crisis del Madrid, la crisis del Barça. Nos encanta la palabra y nos encanta preguntarle a la gente si piensa que está en crisis. A fin de cuentas, no hay historia sin conflicto, no hay nada que contar sin crisis. No hay España sin discusión, sin contrarios, sin crisis. Algo no acaba de morir y algo no acaba de nacer. ¿Serán ideas comunes? ¿Serán personas? ¿Serán candidatos? Estaremos atentos.