Consultas solo al doctor

Al alcalde de Barcelona se le ha ocurrido hacer una consulta para ver si se mete a hacer obras en la diagonal y pone unos bulevares interesantísimos. Al alcalde de Barcelona, la idea le ha salido rana. No ha ido a votar ni el tato y los que sí que han ido le han dicho masivamente que deje la diagonal como está. El señor Hereu, el mismo que quiere llevarse las olimpiadas de invierno, ha tenido que cesar al primer teniente de alcalde. ¿Se imaginan que a nosotros nos hubieran preguntado por los barcos del Ebro o por el tranvía? Por lo menos hubiera sido un detalle. ¿Qué creen que hubiera pasado? Los políticos tienen el deber de decidir por nosotros. Además, ellos creen que saben hacerlo mejor que nadie, así que casi nunca preguntan. Preguntar, en política, es de cobardes. Tal y como está el sistema, las urnas son las únicas que tienen la capacidad de preguntar en condiciones.

La corrupción no es argumento electoral

Se escucha en los debates y se lee en las columnas de los periódicos: la corrupción no es argumento electoral. Algunos analistas se ofenden mucho por esto. No puede ser, dicen. La corrupción, presunta o demostrada, no afecta nada a los votos. Parece que piensan que los electores somos tontos o, peor aún, que somos también corruptos o corrompibles. No es nada de eso. La corrupción no afecta a las elecciones porque es un fenómeno generalizado. El ser humano es débil y trincón por naturaleza. Hay que estar fuerte y tener unas cuantas ideas claras para no llevárselas de vez en cuando y queda claro que, si estás en el poder, puedes hacer unas cuantas cosas para enriquecerte y que se enteren muy pocos. El que ha tenido un cargo político de responsabilidad lo sabe. Hay quien dice que la corrupción que sale a la luz no es ni un cinco por ciento de la que existe en realidad. Echen cuentas. Como para afectar a las elecciones…

PSOE productions

El Partido Socialista ha sacado uno de sus vídeos. Es hasta divertido verlo. Salen un conjunto de perfiles muy interesantes todos basados en el prejuicio estético. Una mujer de clase alta, un cura, un neonazi, un agricultor que no cree en el cambio climático. Lo normal. Cada uno dice una de frase reaccionaria y al final sale el eslogan: «El problema no es lo que piensan, es lo que van a votar».

Ya sabemos todos que esto es un cebo para que algunos voten y otros se enfaden. Un cebo de basura para que hablemos y haya propaganda. Está claro que algunos sólo saben sacar rédito electoral de la confrontación y el mal ambiente. El que ha hecho este vídeo tiene las ideas claras. La izquierda se ha quedado sin ideología, por desgracia, y sólo funciona por oposición a los que la tienen. Pero además, este vídeo, es un ejercicio de falta de respeto y de «intolerancia» absoluto. Viene a decir «si no piensas como yo, eres un tarado». Qué pena. Los que sólo saben buscar diferencias con los que no piensan como ellos para sacar tajada siempre son unos mediocres y no sirven para gobernar pues no saben ni quieren hacerlo.

Ejemplo

Ahí va una lista de virtudes que debemos aprender: saber perder, saber ganar, saber amar a tu país y también a tu bandera, saber enterrar los prejuicios, creer en la igualdad entre los seres humanos, creer en la democracia como sistema de convivencia que nos hemos dado, ser constructivos, no autodestructivos, ser elegantes y serviciales, saber prometer, saber cumplir, saber vender la moto, que, por cierto, a veces no viene nada mal. Además, saber reconocer los errores como propios, respetar a los que no piensan como tú, ofrecer ayuda cuando se necesita y ser, a fin de cuentas, patriotas en un sentido normal, que no suene a fascismo ni a nada del pasado y, para terminar, no envenenar a las generaciones jóvenes con historias de odios pasados.

Es una buena lista, la verdad. ¿De quién podríamos tomar ejemplo?

Ni carne, ni pescado

Carne o pescado. Rojo o azul. Blanco o negro. Obama o Mc Cain. Así es la vida, así se la hemos contado. Menudo rollo. Algunos empezamos a estar cansados de tanta repetición, de tanto caldo gordo y pienso para los pollos. Llevamos viendo a Obama en la tele desde hace más de un año. Al principio, cuando se zurraba la badana con Hilari Clinton, nos frieron desde los medios de comunicación con la idea revolucionaria de o la mujer o el negro. Después, el eslogan del «we can» se escuchó sin parar por aquí y hasta se confundió con el sospechoso «podemos» de la Eurocopa.

Hay unos cuantos, espero que muchos de ellos están viendo este programa, que no queremos que nos obliguen a elegir carne o pescado siempre. No queremos que nos abrasen con Obama y Mc Cain, mientras aquí está cayendo el diluvio universal. Así que ni carne, ni pescado, ni el negro, ni el viejo. Sólo queremos que nos dejen en paz.

Un año después

Hoy se cumple un año de las elecciones autonómicas. Sacamos del cajón la lista de los cien compromisos del Gobierno PSOE PAR y le echamos un ojo por encima. A día de hoy, el punto que más llama la atención es el 67 que dice lo siguiente: «Rechazar cualquier trasvase del Ebro», aunque bien mirado, ahora lo están rechazando y ese argumento servirá. El punto 92 también tiene lo suyo. Para los que conocen este programa, tal vez sea fácil adivinarlo. Dice lo siguiente: «Acordar con el ayuntamiento la ejecución del Teatro Fleta». Podríamos seguir leyendo puntos curiosos, pero como quedan todavía tres años de Marcelinato, nos guardamos el papel y ya lo iremos mirando de vez en cuando. Los ciudadanos somos muy olvidadizos.