Entré en Carrefour

Entré en Carrefour montado en mi elefante Anónimo.

Un señor con porra me dijo que debía meter a mi elefante en una bolsa de celofán por aquello de los robos.

-Usted verá- le dije.

El hombre de la porra vio y no venció. Me dirigí a la sección de frutería y hortalicería. Después fui a la caja 4 en la que siempre está la señorita Yolanda.

-Señorita Yolanda, acuda a caja 4- le dije con intención de ligar.

-Vete a la mierda- me respondió con intención de mandarme a la mierda.

-No tengo tarjeta cliente. No la quiero. No quiero llevarme chorizo de pavo en oferta. Tengo un elefante embalado. Te amo.

En silencio, pagué mi calabaza. Salí de Carrefour.