Entré en Pans & Company0 (0)
Entré en Pans & Company buscando compañía. Me senté junto a un grupo de adolescentes a echar oreja. Hablaban mal de sus padres. Pedí un bocadillo de tortilla y lechuga.…
El blog de Juan Luis Saldaña
Entré en Pans & Company buscando compañía. Me senté junto a un grupo de adolescentes a echar oreja. Hablaban mal de sus padres. Pedí un bocadillo de tortilla y lechuga.…
Ya he explicado alguna vez que la palabra tolerancia no me gusta. Además, he llegado a la conclusión de que la tolerancia es como la coca cola: tiene buena prensa,…
Entré en Springfield a robar perchas. Un equipo de «Aragoneses en Springfield» me abordó. -¿Qué echas de menos? -El jamón. -¿Piensas volver a tu tierra? -No. Al terminar mi intervención…
Entré en VIPS. Me quemé a lo Bonzo. Salí de VIPS con un vale para diez sesiones de limpieza facial y una tarjeta cliente. Lee aquí todas las alienaciones de…
Entré en Stradivarius con una pistola y la cara cubierta como un bandolero. -Manos arriba. La bolsa o la vida. Salí de Stradivarius asustado. Había cincuenta y cuatro personas dentro…
Entré en Massimo Dutti. Una señorita se acercó a mí. -¿Puedo ayudarle? -No. Solo estoy mirando. Salí de Massimo Dutti. Entré en Massimo Dutti. La misma señorita se me acercó:…
Entré en Pull & Bear con mi chimpancé Rodrigo. Le compré unos pantalones, una gorra, unas zapatillas y una sudadera con capucha. Fui a pagar. -No se permite la entrada…
Entré en Bershka. Me enamoré de una maniquí. Salí de Bershka. Volví a Bershka varias veces hasta que la maniquí me amó. Salí de Bershka con mi maniquí de la…
Entré en Mango con una bomba atada a la cintura y un detonador en mi mano. Salí de Mango con una camiseta del Ché Guevara, unas zapatillas con el símbolo…
La cristalera de Starbucks decía “entra”. Entré. Me senté en un sillón grande. Me sentí a gusto. Me sentí importante.Me dormí. La cafeína no pudo conmigo. Desperté. Quise salir de…
Entré en Dunkin Donuts. Salí de Dunkin Donuts. El dinosaurio se comió mis rosquillas. Entré en Dunkin Donuts. Salí de Dunkin Donuts. Un miliciano me pidió comida. Entré en Dunkin…
Entré en Mc Donalds. Oriné. Salí de Mc Donalds. Estaba más cerca de mi casa. No me importó. Llevaba prisa y me vino bien. Al día siguiente, entré en Mc…
Entré en Marco Aldany. ¿Cómo lo quiere? Callado. Lo aprendí de un amigo, es un poco duro pero es efectivo. Salí de Marco Aldany. La gente me miraba. Yo miraba…
Entré en Zara. Salí de Zara. Todo había cambiado. Entré en Zara. Todo seguía igual. La misma dependienta que me había atendido. Rasgos perfectos. Culo de licra. Volví a salir…
Uno puede ir a una presentación de un libro y, más o menos, ya sabe lo que se va a encontrar. Palabras, palabras, palabras. A veces, el autor o el…
El agua tibia casi desbordó la bañera cuando introdujo su cuerpo en ella. Dos cortes decididos en las muñecas con el cuchillo jamonero. El radiodespertador en la publicidad. Sueño. La…
Rabelais era el gato de mi vecina. Ahora, vuelve a su casa disfrazado de conejo al ajillo en las manos inocentes de mi hijo.
María Blasco me ha puesto los puntos sobre las ies. María Blasco es una inconformista. María Blasco me dio huesitos. María Blasco no me entendió. María Blasco escribe bien. María…
«Cuando terminé de crear el mundo, guardé mis pinzas de modelismo en el bolsillo y subí a la cubierta del barco para descansar. Desde dentro de la botella se veía…